La Comisión de Hacienda y Crédito Público en la Cámara de Diputados abrió formalmente una de las jornadas más complejas y determinantes del periodo ordinario de sesiones. Con la instalación de las mesas de dictaminación del Paquete Económico, los legisladores iniciaron la revisión minuciosa de la Ley de Ingresos de la Federación, la Miscelánea Fiscal y las reformas a la Ley Federal de Derechos, en una carrera contra el reloj para cumplir con el límite constitucional fijado para el próximo 20 de octubre.
El bloque mayoritario encabezado por Morena, en alianza con el PVEM y el PT, busca imprimir un ritmo acelerado a los trabajos internos con el objetivo de aprobar los dictámenes en comisiones a más tardar el fin de semana. La meta trazada por la coordinación parlamentaria es llevar la discusión de inmediato al Pleno de San Lázaro, garantizando un margen amplio para turnar la minuta al Senado de la República para su eventual ratificación sin contratiempos.
Sin embargo, el arranque del análisis técnico volvió a encender la confrontación política entre las bancadas. El foco principal del choque radica en las estimaciones macroeconómicas enviadas por la Secretaría de Hacienda, particularmente en los techos de endeudamiento interno solicitados para el próximo ejercicio fiscal, así como en las proyecciones de inflación y el tipo de cambio, los cuales han sido catalogados como excesivamente optimistas por analistas e integrantes de la oposición.
“El proyecto no refleja la realidad económica de los municipios ni de las familias mexicanas; se sostiene sobre un endeudamiento peligroso y sobre facultades del SAT que ahorcan a los pequeños contribuyentes”, cuestionaron representantes del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano durante la primera ronda de intervenciones.
Desde la tribuna de la comisión, los legisladores de oposición advirtieron que alistan una batería de cientos de reservas para modificar los artículos relativos a la fiscalización y a los ajustes impositivos indirectos. Señalaron que las políticas de recaudación implementadas por el Servicio de Administración Tributaria continúan sobrecargando a los contribuyentes cautivos y a los emprendedores, mientras se reducen las participaciones federales destinadas a los estados para atender rubros prioritarios como la seguridad pública y el mantenimiento de infraestructura básica.
En contraste, los diputados de la bancada guinda defendieron la solidez de la propuesta gubernamental. Argumentaron que el plan financiero respeta los compromisos de no crear nuevos impuestos ni incrementar las tasas vigentes en términos reales, enfocando la estrategia de ingresos en el combate a la evasión fiscal, el fortalecimiento de las aduanas y la eficiencia en el cobro a grandes corporativos.
Con la sesión permanente declarada en la Comisión de Hacienda, los grupos parlamentarios mantendrán las negociaciones a puerta cerrada para desahogar las reservas antes de someter el dictamen general a votación, en lo que se perfila como el primer gran filtro parlamentario previo al debate del Presupuesto de Egresos.

