Laura Brugés
“Quedamos vestidas y alborotadas”, dijo una diputada mientras caminaba por San Lázaro. Y sí: varias legisladoras de Morena estaban vestidas de guinda, listas para celebrar los 15 años de su partido. Afuera las esperaban los autobuses y hasta había policías motorizados para abrirles paso. Pero la sesión no terminaba y, al final, los camiones tuvieron que retirarse vacíos. Esa fue una de las escenas detrás de bambalinas de un festejo al que no pudieron llegar.
En los pasillos también se escuchaban las quejas. Un grupo de diputados de Morena llamó “una pendejada” al dictamen de la Ley Antimemes 1. Mientras tanto, en el pleno se discutían 113 reservas y las horas seguían pasando. Incluso pidieron que quienes ya no fueran a asistir devolvieran sus boletos en las oficinas del edificio B, piso 1, para darles la oportunidad a otros de ir.
A eso de las tres de la tarde, Ricardo Monreal les advirtió que si la votación no salía antes de las cinco, no llegarían al evento. Llegaron las seis y la discusión continuaba. Las caras largas y el enojo empezaban a notarse. El dictamen se votó en lo particular a las 18:45.
La escena daba para la foto: vestidos festivos y flores en el pleno, autobuses esperando afuera y diputados que ya veían cómo se les iba la fiesta. Pero más allá de que no alcanzaran a llegar, queda una pregunta incómoda: ¿qué tanto les importa el trabajo por el que están ahí?
Lo digo porque leo cada dictamen a detalle y escucho lo que se dice en tribuna. Y a veces una cosa no coincide con la otra. En la discusión en lo particular, por ejemplo, la diputada Rosalía León Rosas, del PT, dijo que era una mentira porque la palabra “meme” no aparece en el dictamen y porque no se encarcelaría a nadie por subir una imagen chistosa.
Pero en las reservas una de sus compañeras Lilia Aguilar propuso excluir expresamente de la política de terminación del servicio las conductas relacionadas con la libertad de expresión, el periodismo, la crítica política, la parodia y el humor. Si no había ningún riesgo, ¿por qué plantear esa excepción?
La iniciativa que se discutía en San Lázaro fue la reforma a la Ley Federal del Derecho de Autor para obligar a proveedores de internet a contar con una política para terminar el servicio a infractores reincidentes. No hace falta decir que van a multar a la compañía telefónica o plataforma de la persona que haga un meme o use la IA para hacer contenido. Yo me sigo preguntando ¿quién va a definir quién reincide y con qué garantías? Eso es lo que tendría que discutirse con seriedad y no fue así, los insultos estuvieron a la orden del día
A mí me preocupa que se desestimen las dudas en público mientras, en las reservas, se intenta dejar a salvo la crítica y la parodia. Una ley no se defiende diciendo que todo es mentira: se explica, se corrige y se vota sabiendo qué consecuencias puede tener.
Y por eso vuelvo a otro cuestionamiento si no les interesa estudiar los dictámenes, precisar lo que aprueban ni permanecer en el pleno para discutirlo, ¿para qué quieren reelegirse? Las leyes que reforman pueden afectar la vida de cualquiera de nosotros. También la de ustedes, diputados.
Concluida la sesión, los morenistas hicieron uso de la tribuna para cantarle “Las Mañanitas” a su partido. Incluso llevaron un pastel. El coordinador Ricardo Monreal pidió una disculpa a Ariadna Montiel por no haber llegado al evento en el Auditorio Nacional: “Era nuestro deseo estar presentes, pero no nos fue posible por estar aquí defendiendo a la patria”, dijo fuera de la sesión.
Esa tarde, los chambelanes guinda no llegaron a la fiesta. La sesión los retuvo. Lo que no debería retenerlos es la falta de interés por entender las leyes que están haciendo.
@LauraBruges
Escrita para Opinión 51

