El primer ministro de Canadá, Mark Carney, sostuvo este jueves una llamada con la presidenta Claudia Sheinbaum para abordar la situación comercial de América del Norte, en un contexto marcado por las negociaciones arancelarias que mantiene Canadá con la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
La conversación ocurrió un día antes de que venza el plazo acordado entre Carney y Trump para concretar por escrito un acuerdo bilateral que permita resolver distintas controversias comerciales, entre ellas los aranceles estadounidenses a los automóviles, el acero y el aluminio provenientes de Canadá.
De acuerdo con la Oficina del Primer Ministro canadiense, Carney y Sheinbaum analizaron los acontecimientos que están afectando el comercio regional y coincidieron en la importancia de renovar lo antes posible el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con el objetivo de brindar mayor certidumbre a empresas y trabajadores de los tres países.
“El Primer Ministro y la Presidenta abordaron los acontecimientos que afectan al comercio norteamericano. Subrayaron la importancia de renovar el Tratado entre Canadá, EU y México (T-MEC) lo antes posible para brindar mayor certeza a las empresas y trabajadores de América del Norte”, señaló la oficina de Carney.
Ambos mandatarios también destacaron la necesidad de mantener una estrecha colaboración entre México y Canadá para enfrentar los desafíos de la región.
“Ellos enfatizaron que una sólida cooperación bilateral es esencial para la seguridad y la prosperidad compartidas del continente”, indicó el comunicado canadiense.
La llamada se produjo mientras Carney busca alcanzar un acuerdo con Trump que reduzca el impacto de los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos canadienses.
Según fuentes familiarizadas con las negociaciones citadas por Bloomberg, la administración Trump habría planteado reducir de 25 a 15 por ciento el arancel aplicado a los automóviles ensamblados en Canadá. También habría propuesto disminuir de 50 a 25 por ciento los aranceles al acero y al aluminio canadienses.
Estas posibles reducciones todavía no son definitivas y forman parte de negociaciones más amplias entre ambos gobiernos. El eventual acuerdo buscaría además evitar una nueva imposición arancelaria de 50 por ciento sobre determinados productos canadienses, cuyo valor conjunto supera los 20 mil millones de dólares.
El contacto entre Carney y Sheinbaum ocurre así en un momento clave para la relación comercial de América del Norte, con México y Canadá buscando preservar el T-MEC y reducir las tensiones comerciales derivadas de las medidas arancelarias de Estados Unidos.

