La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance Cole, mantiene un discurso contradictorio sobre México, luego de que el funcionario estadounidense reconociera al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, como un socio confiable de Estados Unidos, mientras previamente había acusado al Gobierno de la llamada Cuarta Transformación de mantener vínculos con el crimen organizado.
Durante la conferencia matutina, Sheinbaum fue cuestionada sobre si las declaraciones de Cole representan un doble discurso. La mandataria respondió: “Lo que tú dices es cierto. Unas veces dicen un tema y otras veces dicen otro tema”.
Sin embargo, afirmó que para el Gobierno mexicano lo relevante durante la reunión internacional fue mostrar ante otros países las acciones que se realizan en materia de seguridad, así como la relación que México mantiene con Estados Unidos bajo el principio de respeto a la soberanía.
“Lo importante para nosotros en este evento es que el mundo entero conociera qué estamos haciendo en México, cómo lo estamos haciendo, cuál es nuestra relación con Estados Unidos y de respeto a la soberanía”, sostuvo.
Sheinbaum explicó que inicialmente había decidido que García Harfuch no participara en la cumbre de la DEA realizada en Argentina. No obstante, el Gabinete de Seguridad consideró por unanimidad que era importante que el secretario acudiera para presentar directamente los avances de México en el combate a la delincuencia.
La postura de Cole hacia Harfuch se produjo durante el inicio de la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), celebrada en Argentina, en la que participaron alrededor de 600 delegados de seguridad provenientes de 110 países. En ese encuentro, el director de la DEA destacó la trayectoria de García Harfuch y afirmó que el funcionario mexicano comprende las amenazas que representan las organizaciones criminales transnacionales, particularmente aquellas dedicadas al tráfico de drogas, la corrupción de instituciones y la afectación de las familias.
Las declaraciones contrastan con las realizadas por Cole el pasado 14 de julio, cuando afirmó que existe una “conexión mortal” entre los cárteles y el Gobierno mexicano, al señalar a las autoridades del país como parte del problema.
Al ser cuestionada sobre si este cambio representa un viraje en la relación con la DEA respecto a la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, Sheinbaum recordó que la mayor cercanía de esa agencia estadounidense con el Gobierno mexicano ocurrió durante los sexenios de los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
La presidenta señaló que durante el Gobierno de López Obrador se establecieron nuevas reglas para los agentes estadounidenses que operan en México. Como antecedente del distanciamiento con la DEA, mencionó la detención del general Salvador Cienfuegos, quien posteriormente fue liberado al determinarse que las acusaciones en su contra carecían de sustento.
“Ya con el Presidente López Obrador se pusieron reglas para todos los agentes de EU que están en México. Cuando viene la detención del General Cienfuegos, que después se encuentra que fue una detención que no tenía ningún sustento, entonces viene un distanciamiento con la DEA”, recordó Sheinbaum.

