Ciudad de México. La inteligencia artificial ya forma parte de la agenda legislativa mexicana. En la Cámara de Diputados fueron presentadas iniciativas para regular los daños que pueden provocar los llamados deepfakes, es decir, imágenes, videos o audios alterados mediante herramientas de inteligencia artificial capaces de simular con alto nivel de realismo el rostro o la voz de una persona.
Las propuestas buscan actualizar el marco jurídico frente a una tecnología cuyo desarrollo ha superado a la legislación vigente. Entre las modificaciones planteadas se encuentran reformas al Código Penal Federal, la Ley Federal del Derecho de Autor y disposiciones relacionadas con la protección de datos personales.
Los deepfakes son contenidos digitales creados o modificados mediante inteligencia artificial para hacer creer que una persona dijo o hizo algo que nunca ocurrió.
Aunque esta tecnología también tiene usos legítimos en la industria audiovisual y el entretenimiento, su utilización sin consentimiento ha generado preocupación por riesgos como:
- Suplantación de identidad.
- Difusión de desinformación.
- Fraudes mediante clonación de voz.
- Violaciones a la privacidad.
- Creación de contenido íntimo falso.
- Afectaciones a la reputación de personas e instituciones.
El avance de estas herramientas ha abierto un debate internacional sobre la necesidad de establecer reglas para proteger derechos como la identidad, la imagen y los datos personales.
¿Qué propone regular el Congreso?
Las iniciativas presentadas en la Cámara de Diputados plantean distintos frentes de regulación.
Entre ellos destacan:
- Tipificar determinadas conductas relacionadas con el uso ilícito de contenidos generados mediante inteligencia artificial.
- Actualizar las normas sobre derechos de autor frente a obras manipuladas o creadas con IA.
- Fortalecer la protección de datos personales cuando se utilice la imagen, la voz o la identidad de una persona sin autorización.
- Establecer mecanismos para sancionar el uso de estas tecnologías cuando provoquen daños a terceros.
Las propuestas aún forman parte del proceso legislativo y deberán ser analizadas en comisiones antes de que puedan discutirse en el Pleno de la Cámara de Diputados.
El desafío será regular sin frenar la innovación
La discusión no gira únicamente en torno a la inteligencia artificial, sino al equilibrio entre innovación tecnológica y protección de derechos.
Uno de los principales retos será definir en qué casos el uso de herramientas de IA constituye una actividad legítima y cuándo puede convertirse en una conducta ilícita que amerite sanciones penales o civiles.
También deberá analizarse cómo armonizar estas reformas con el derecho a la libertad de expresión, la creación artística y el desarrollo tecnológico.
Una discusión que apenas comienza
El Congreso mexicano se suma así a un debate que ya ocupa a distintos parlamentos y gobiernos en el mundo, donde el rápido desarrollo de la inteligencia artificial ha puesto sobre la mesa la necesidad de actualizar las normas para responder a nuevas formas de fraude, manipulación y violencia digital.
En México, el reto será construir un marco legal que permita proteger a las personas frente al uso indebido de su imagen o identidad sin limitar, al mismo tiempo, el desarrollo de tecnologías que también ofrecen aplicaciones legítimas en sectores como la educación, la ciencia, la industria y la comunicación.
