Morena tomó distancia del regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa y dejó claro que la decisión fue personal del mandatario, sin conocimiento previo de la dirigencia nacional del partido.
En un comunicado breve, el partido guinda enfatizó que no fue consultado antes de que Rocha Moya decidiera retomar sus funciones y subrayó expresamente que se deslinda de la determinación.
“Esta dirigencia no tuvo conocimiento previo de la decisión personal del gobernador. Por lo anterior Morena se deslinda de esta decisión”, señaló la dirigencia nacional.
La postura del partido ocurre después de que Rocha Moya se separara temporalmente del cargo en medio de acusaciones formuladas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Morena recordó este antecedente para señalar que las investigaciones relacionadas con el gobernador continúan en manos de las autoridades mexicanas.
En particular, el partido destacó que la Fiscalía General de la República (FGR) y otras instituciones mantienen abiertas investigaciones relacionadas con las acusaciones, por lo que Morena afirmó que esperará los resultados de esos procedimientos.
La dirigencia nacional sostuvo que mantendrá una posición de respeto al Estado de derecho y al debido proceso, al tiempo que aseguró que no anticipará una postura sobre las conclusiones de las investigaciones.
“Seremos respetuosos del estado de derecho, del debido proceso, así como del resultado de las investigaciones por parte de la FGR”, indicó Morena.
El partido también aseguró que continuará actuando bajo los principios de transparencia, rendición de cuentas y respeto a las instituciones, con el argumento de privilegiar el interés de los ciudadanos.
Con este pronunciamiento, Morena busca marcar distancia institucional respecto de la decisión de Rocha Moya de regresar al cargo, mientras las investigaciones de la FGR permanecen abiertas.
