La elección judicial de 2025 abrió una etapa inédita en la historia democrática de México: por primera vez, la ciudadanía eligió mediante el voto a una parte de quienes integrarán el Poder Judicial. En el papel, mujeres y hombres compitieron bajo las mismas reglas. Sin embargo, una pregunta permaneció abierta durante todo el proceso: ¿tener derecho a ser candidata también significó tener la misma oportunidad de ser vista y escuchada?
Un informe presentado por el Instituto Nacional Electoral (INE) sugiere que la respuesta sigue siendo compleja. Bajo el título In-visibilizadas, el estudio documenta que las desigualdades de género no desaparecen cuando inicia una campaña electoral; también se manifiestan en la cobertura mediática y en la conversación digital que rodea a las candidaturas.
Competir no siempre significa aparecer
La democracia garantiza reglas para competir, pero no puede asegurar que todas las candidaturas reciban la misma atención.
Durante cualquier proceso electoral, la visibilidad influye en la posibilidad de que la ciudadanía conozca perfiles, propuestas y trayectorias. Cuando una candidatura recibe poca cobertura o menor presencia en la conversación pública, parte de esa competencia ocurre en condiciones distintas.
El informe del INE analiza precisamente ese fenómeno: cómo fueron representadas las mujeres durante la elección judicial y qué patrones de desigualdad persistieron pese a tratarse de un proceso con reglas de paridad. (centralelectoral.ine.mx)
La visibilidad también es una forma de poder
En política, aparecer importa.
La cobertura periodística, las menciones en redes sociales y la circulación de información ayudan a construir reconocimiento público. Cuando esa exposición es desigual, también lo es la posibilidad de conectar con el electorado.
El estudio identifica que las brechas no se limitan al número de menciones. También pueden reflejarse en el tipo de temas con los que se asocia a las candidatas, el tratamiento que reciben y la forma en que se presentan sus perfiles frente a la opinión pública.
Más allá de la paridad
Durante los últimos años, México ha impulsado reformas para garantizar la paridad en las candidaturas y en la integración de los órganos públicos.
Sin embargo, la igualdad formal no elimina automáticamente otras barreras que aparecen durante las campañas.
El informe plantea una discusión distinta: la representación política no depende únicamente de quién puede competir, sino también de quién logra ocupar espacio en la conversación pública.
Esa diferencia resulta especialmente relevante en una elección judicial, donde gran parte del electorado conocía poco a las personas candidatas y la información disponible era un factor decisivo para emitir el voto.
Lo que sigue
El informe In-visibilizadas no pretende medir quién ganó o perdió una elección, sino aportar evidencia para entender cómo operan las desigualdades de género en un proceso electoral inédito.
Sus hallazgos abren nuevas preguntas para futuras elecciones judiciales:
- ¿Cómo garantizar una cobertura más equitativa sin afectar la libertad editorial de los medios?
- ¿Qué papel desempeñan las plataformas digitales en la construcción de la visibilidad política?
- ¿Las reglas actuales de campaña son suficientes para generar condiciones de competencia realmente equitativas?
- ¿Cómo medir la igualdad cuando la diferencia no está en la ley, sino en la atención que reciben las candidaturas?
La elección judicial marcó un cambio en la forma de integrar parte del Poder Judicial. El siguiente desafío podría ser asegurar que todas las personas que compiten tengan posibilidades reales de ser conocidas por la ciudadanía.
