El primer gesto de Raúl Bolaños Cacho Cué como presidente de la Cámara de Diputados ocurrió incluso antes de que asumiera formalmente el cargo: durante la votación para elegirlo, el legislador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) dejó su curul y se acercó a las bancadas del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, en una señal de acercamiento hacia la oposición.

El gesto acompañó una elección que contó con un amplio respaldo del Pleno. Bolaños fue electo para encabezar la Mesa Directiva durante el tercer y último año de la LXVI Legislatura con 432 votos a favor, uno en contra y 10 abstenciones.

Más allá de la votación, el nuevo presidente de San Lázaro planteó desde el inicio una conducción basada en la interlocución con todas las fuerzas políticas. En su primer mensaje, dirigió una parte de su discurso precisamente a quienes no forman parte de la mayoría.

“A quienes integran la Oposición: al PAN, al PRI y a MC, quiero decirles algo con absoluta claridad: esta presidencia les va a escuchar y les va a respetar porque no somos ustedes y nosotros. Todos somos México”, afirmó.

Bolaños sostuvo que la Cámara de Diputados no pertenece exclusivamente a la mayoría ni a una minoría, sino al conjunto de sus integrantes, por lo que se comprometió a ejercer la presidencia con neutralidad y apego a la ley.

“No habrá privilegios, no habrá exclusiones. Habrá reglas claras y serán aplicadas para todos por igual”, aseguró.

La nueva conducción de San Lázaro tendrá además el reto de desenvolverse en un año marcado por la disputa política rumbo a las elecciones de 2027. Ante ese escenario, Bolaños pidió a los legisladores no perder de vista su función como representantes populares y llamó a mantener el debate dentro de los cauces institucionales.

Su llamado fue a defender las posiciones políticas con firmeza, pero sin convertir las diferencias en confrontaciones personales.

“Podemos pensar distinto sin dejar de respetarnos. Podemos debatir con intensidad sin convertir al otro en enemigo”, expresó.

La integración de la Mesa Directiva también refleja la participación de distintas fuerzas políticas: las vicepresidencias quedaron en manos de Sergio Gutiérrez Luna (Morena), Annia Sarahí Gómez (PAN) y Nayeli Arlen Fernández (PVEM).

Con este relevo, Bolaños tendrá además una primera tarea de relevancia política: conducir la sesión de Congreso General y los trabajos de la Cámara en el inicio del nuevo periodo legislativo, incluida la recepción del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Así, el nuevo presidente de San Lázaro arrancó su gestión con un mensaje que busca marcar distancia de la lógica de bloques: escuchar a la oposición, mantener reglas iguales y hacer de la Cámara un espacio de debate, incluso en un año que estará inevitablemente atravesado por la competencia electoral.

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